Institución

SEDE SOCIAL

Parte del inmueble, Museo «Casa de los Ximénez», declarado Monumento Histórico Nacional en el año 1975, fue concedida a nuestra Liga Marítima Uruguaya, mediante Comodato, por el Ministerio de Educación y Cultura, por un plazo de 10 años, prorrogables automáticamente por períodos sucesivos de 5 años, de acuerdo con la Resolución ministerial respectiva del 5 de agosto de 1996, inaugurando esta Sede el 18 de diciembre de 1996

RESEÑA DE LA “CASA DE LOS XIMENEZ”

El tramo de la actual Rambla 25 de Agosto de 1825 comprendido entre las calles Juan Carlos Gómez e Ituzaingó, integraba a principios del siglo XIX uno de los pasajes más descuidados de Montevideo.

Sin embargo, allí prácticamente frente a la bahía, fue levantada hacia 1816 ó 1817 esta bella y enorme vivienda de dos plantas y mirador que se conoce como Casa de los Ximénez y debió, desde aquel entonces, atraer la atención y suscitar el comentario de marinos y viajeros.

La mandó construir don Manuel Ximénez y Gómez, “hidalgo andaluz que llegara a nuestras tierras a fines del siglo XVIII, natural de Huelva y perteneciente a una noble familia, siendo esta construcción realizada en torno a dos importantes patios separados por una Capilla.

El dueño de tan señorial residencia ejerció las funciones de Regidor Decano, Alcalde Ordinario y Administrador de Correos de la Villa de Guadalupe (Canelones); intervino en la reconquista de Buenos Aires y durante las invasiones inglesas, sus barcos artillados colaboraron en la defensa de esta ciudad de San Felipe y Santiago, posteriormente galardonada con el título de “Muy Fiel y Reconquistadora”; fue subteniente del Cuerpo de Comercio al producirse los acontecimientos revolucionarios de 1810 y se distinguió, en suma, como comerciante, creyente y filántropo, destacándose en el ramo de la proveeduría marítima.

Ilustres personalidades se alojaron en esta Casa de los Ximénez. Así durante la época de la dominación lusitana, el próspero y austero comerciante español tuvo como huésped al Duque de Saldaña, quien llegaría a presidir el Consejo de Ministros de Portugal y ser embajador de su país en Madrid. También recibió al canónigo Juan María Mastai Ferreti, secretario del Arzobispo Muzí, Nuncio de su Santidad, en misión apostólica ante el Gobierno de Chile, que visitó Montevideo en Enero de 1824 y febrero de 1825, culminando el canónigo Mastai Ferreti  su carrera ascendiendo al Papado con el nombre de Pío XI.